La fusta, ¿qué necesito saber?

““Los jinetes que obligan a sus monturas con el látigo, no hacen sino reforzar su miedo, porque entonces asocian el dolor con el objeto que los atemoriza”.”.  (Jenofonte.- 431 a. C.-354 a. C)

 

Uso básico de la fusta.

La fusta es una de las llamadas ayudas externas o artificiales, por lo tanto es un elemento que nos facilita la comunicación con el caballo.

Utilizaremos la fusta fundamentalmente para indicarle al caballo avance con más energía, aunque más adelante veremos que se pueden usar para muchas más cosas.

En ningún caso debe considerarse una herramienta para castigar al animal. Es triste ver cómo algunos jinetes  pagan con el caballo las frustraciones, falta de técnica o de comprensión de su estado de ánimo a base de fustazos. Sin embargo, bien utilizada, puede ser una herramienta muy útil para la facilitar la corrección del caballo sin tener que abusar de su uso.

Ahora nos centraremos en lo más básico, ya que este artículo está dirigido a los que están en iniciación. Veremos los tipos de fustas más usuales para este nivel, como se lleva y cómo se usa.

 

 

Los caballos reaccionan simplemente a la presencia de la fusta notándose un cambio en la actitud del animal sólo con llevarla.

 

No todos los caballos la toleran igual. Pregunta a tu profesor antes de llevarla.

 

Fusta de doma

Tienen entre 90 y 120 centímetros de largo que es el máximo permitido por el Reglamento de Doma, aunque para trabajar en casa las hay de mayor longitud.  Suelen ser finas terminando su punta en un tramo de cordón.

 

-En competición oficial de doma no se puede usar fusta.

-Si trabajas con ponis la longitud máxima es de 1 metro.

 

 

Llevaremos la fusta cogida por el mango en la parte que encontremos que se encuentra más equilibrada. Esto dependerá del físico del jinete y del tamaño del caballo.  Debe formar un ángulo de 45º apoyándose en el muslo del caballista.

La portaremos en la mano interior en el caso de ir al paso o al trote, pudiendo cambiar a la mano exterior si vamos a galopar.

Para cambiarla de mano lo haremos como si enfundásemos un sable.

zonas de uso de la fusta de doma

Zonas de aplicación de la fusta de doma

 

Para usarla la mano no debe retrasarse en ningún caso, permanece en el mismo sitio aplicándose rotando la muñeca de forma que la fusta golpee contra el muslo, doblándose sobre éste para impactar en la zona situada tras la pierna del jinete  (Zonas “A”)

También se puede usar la fusta en otras zonas, como se ve en la imagen, pero lo reservamos para otros usos. En la zona “B” le indicará que mueva los pies al igual que en la “A” si la empleamos con un toque de refuerzo a la pierna, aunque podemos también la tiene el efecto de invitarle a que desplace las caderas lejos de la acción de la fusta si lo hacemos a pequeños toquecitos. El mismo efecto causará en la zona “C” lo único es que en esta ocasión lo que le estaremos señalando es que desplace las espaldas.

 

Fusta de salto

El Reglamento de Saltos nos indica que la longitud máxima de la fusta de salto es de 75 cm. Normalmente las veremos un poco más pequeñas. Son más rígidas, contando en el extremo con una doble lengüeta de piel u otro material que hace ruido al golpearse.

Levaremos la fusta cogida en una zona en la que esté equilibrada y en posición neutra para que no afecte al caballo.

 

Posición de la fusta de salto en recorrido.

Podemos usarla girando simplemente la muñeca dando un pequeño toque contra el cuello del caballo sin soltar las riendas ni tirar hacia atrás.

En pista veremos que se usa soltado la mano de las riendas  y tocando en la zona de la grupa. Se suele usar ante una desobediencia o rehuse en un salto.

En todas las disciplinas hípicas está prohibido el abuso del uso de la fusta. Si nos referimos a salto de obstáculos se considera como tal el elevar el brazo por encima de la cabeza del caballo para aplicar el castigo o hacerlo más de tres veces. En sendos casos supone la eliminación del binomio.

Otros tipos de fustas.

Incluiremos aquí las trallas de dar cuerda -fustas de picadero- , las que se usan para carruajes, las de "doma natural" -que son las que más uso personalmente para trabajo pie a tierra- , cada una tiene su aplicación y su técnica.

Fusta de doma natural o stick.

Cuando empezamos a montar a caballo no deberíamos necesitarla, pero una vez adquirida cierta destreza básica para sujetar bien las riendas y llevar las manos correctamente, puede resultar muy útil, sobre todo para trabajar con caballos que no responden muy bien a la pierna.

 

 

 

Esto es algo a recordar:

Primero usamos la pierna, si el caballo no responde o no lo hace como debiera, usamos la fusta como refuerzo.

 

Espero dejaros un vídeo pronto, pero si tenéis alguna duda o curiosidad, como siempre, me lo podéis dejar en los comentarios.

Como siempre espero que os sirva.

Alberto       alberto@aulahipica.com

Técnico Deportivo en Hípica (TDH)

Profesor del equipo Jump-Off

© Aulahipica.com 2020

 

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2 Comentarios

  1. Amigo fíjate que mi caballo no me hace caso cuando ando por ahí montado sobre el y ve mucho pasto se va directamente a él y ya no me hace caso de las riendas ni de los talones, sería bueno darle un Fustaso en el cuello así quedito no recio?

    • Hola Marcos. Muchas gracias por la pregunta, es muy interesante.
      La solución para tu problema no es la fusta. El comportamiento que describes de tu caballo se ve mucho. Es una falta de respeto al jinete, del que se olvida totalmente al ver la comida. Pero esto no se soluciona con castigo. Esta actitud, si no se corrige, puede derivar en un «vicio» que puede poner en peligro al jinete no experimentado. Lo que yo practico con mis alumnos es lo siguiente. Cuando el caballo vaya a bajar la cabeza para comer no tires de las dos riendas hacia atrás (es más fuerte que nosotros) . Permanece vertical en la silla. Toma una sola de las riendas y con suavidad pero con firmeza hacia tu cadera, cede la otra rienda sin problemas. Esto hará que el caballo flexione el cuello hacia nosotros recuperando la atención, además de impedirle comer. Ahora pídele movimiento hacia adelante, que el caballo se mueva. En cuanto el caballo se aleje unos pasos relaja la rienda. En cuanto veas que vuelve a bajar la cara para comer repite el mismo procedimiento con la otra rienda. Con un poco de paciencia y constancia verá que cuando hace algo que nos disgusta le toca «trabajar» y dejará de hacerlo progresivamente.
      Castigarle con un fustazo no resolverá nada. Solo verá que estamos enfadados pero puede que incluso no sepa ni por qué.
      Espero haberte sido de ayuda. . Intentaré grabar un vídeo en cuanto vea otra vez ese comportamiento, que ya te digo que es común en algunos caballos de escuela.

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