Aprendiendo a galopar solos.

“Un caballo galopa con los pulmones, sigue con su corazón y gana con su carisma”.  (Federico Tesio)

 

Cuando llega el día en el que el profesor nos indica que vamos a galopar solos por primera vez resulta difícil evitar sufrir cierto estrés. No importa la edad ni el sexo ni siquiera lo bien que se nos haya dado hasta ese momento la práctica de la equitación. Simplemente pasa … y es lógico.

Asumiendo esto como algo normal, el alumno tiene que poner algo de ganas para dar el paso. El profesor, por su parte, habrá realizado las clases necesarias y se asegurará de que el alumno será capaz de hacer una correcta transición al galope.

Así pues, antes de lanzarnos a galopar tenemos que saber al menos:

  • Trotar a la inglesa con un cierto equilibrio, con buena posición vertical del jinete.
  • Dar tres o cuatro trancos con el asiento a la española, es decir pegado a la silla.
  • Alargar y acortar el trote.
  • Incurvar al caballo ligeramente al interior.
  • Frenar al caballo al trote, al paso y pedir parada.

Una vez tenemos estas habilidades ya adquiridas, aunque sea de forma imperfecta, iniciaremos la aproximación al galope con ejercicios a la cuerda. El objetivo de estos ejercicios es el de familiarizarnos con el arranque al galope y conseguir cierta estabilidad galopando varios trancos. Una vez hecho esto y asimilado, el siguiente paso será galopar solos, que es el objeto de este artículo. 

Mi ejercicio favorito para aprender:

Para aprender desde cero y con calma prefiero hacerlo directamente en círculo de 20 bien claro, o ligeramente más grande si se puede. Un círculo está compuesto de infinitas esquinas*, así que el caballo siempre estará en disposición de salir bien al galope.

*Nota: El trazado de una esquina suele favorecer la salida al galope a la mano correcta del caballo.


TIP:  Yo suelo dibujarlo en la pista, para mis alumnos como si fuera un pasillo de 1,5 m. de ancho. También se puede hacer colocando conos a modo de puertas por las que debe pasar el binomio. De esta manera también ayuda al jinete a focalizar el punto a donde deben dirigir la vista y ubicar donde planifica sacar el caballo al galope.


En este círculo hacemos una transición paso / trote y nos mantenemos al trote a la inglesa buscando una ligera incurvación interior.

Cuando tengamos esta parte conseguida alargaremos el trote aplicando las piernas en la fase en la que estamos sentados en la silla yendo a la inglesa.

Tenemos que notar que el caballo avanza más amplio pero controlado, sin desequilibrios. En este punto es importante que el jinete sepa mantener este trote activo sin perder el equilibrio ni la buena equitación.

Si llevas el cuerpo hacia adelante, pierdes los estribos o tus manos se balancean demasiado es mejor solucionar estos errores antes de galopar.


NOTA: Cada caballo presenta ciertos matices en la presión o forma de realizar las ayudas correctamente para salir a galopar. También hay distintas teorías o formas de enseñar estas ayudas dependiendo de la disciplina que practiques. Conforme se siga progresando en el aprendizaje estas ayudas se moderan, incluso se modifica alguna para acercarnos más a la perfección, pero para iniciarse en el galope vamos a usar esta fórmula.

Ejercicio para galope

Las ayudas para galopar:

Antes prepararemos bien al caballo para no sorprenderle con la ayuda, así pues tomaremos las riendas cortas, ajustadas en su sitio para que se ponga atento a lo que le vamos a pedir. Repasaremos nuestra postura para corregir defectos, sobre todo tener mucho cuidado en ir perfectamente vertical, sin tumbarnos hacia adelante ni hacia atrás y con el peso repartido por igual en ambos estribos. Desde este punto nos aseguramos de que llevamos un buen trote de trabajo en el que el caballo avanza de forma enérgica pero controlada.

Nos acercamos, trotando a la inglesa,  al sitio donde hemos decido galopar, tal y como he explicado y...

    • ... me siento en la silla. Nuestro peso se redistribuye apoyando ligeramente más peso en el isquión interior del jinete. ¡Ojo no en el estribo interior: en el asiento!
    • La pierna exterior se retrasa ligeramente (5-10 centímetros es suficiente) pisando bien el estribo. La interior permanece en la cincha.
    • Cuento tres trancos sentado “un …. dos… tres….¡Galop!
    • Cuando digo “galop” -soltando el aire- aplico las dos piernas a la vez: la interior en la cincha y la exterior retrasada,
    • Las manos permanecen en su sitio: como vamos en un círculo la mano exterior pegada al cuello del caballo y bien ajustada y la interior ligeramente en apertura para favorecer la salida a la mano correcta del caballo.

Una vez haya salido al galope nos relajamos y nos dejamos llevar por el movimiento del galope cuatro o cinco trancos, hacemos una transición al trote, al paso, parada y acariciamos al caballo para volver a repetir el ejercicio a la otra mano. Iremos aumentando el número de trancos al galope cada vez.


    • TIP
      • TIMING: ¿Cuál es el momento adecuado para aplicar la ayuda de las piernas?   Tu caballo entenderá mejor esta ayuda si la ejecutas cuando veas que la mano exterior de tu caballo al trote está en el suelo, (o la interior en el aire)

Qué pasa si no sale:

Es normal que al principio no nos salga el ejercicio bien. Lo primero que haremos será volver a trotar  normalmente y ordenarnos en la silla (riendas, postura, estribos, peso, equilibrio...) , volver a visualizar un punto para intentarlo desde el principio.

Si con 3 o 4 intentos no sale, hay que averiguar por qué el caballo no lo hace. Normalmente cuando empezamos a practicar comentemos errores, como es lógico. Los fallos más comunes para partir al galope que he observado son :

  • Poca impulsión del caballo, normalmente por falta de preparación de la salida al galope.
  • Aplicamos las piernas con poca intensidad, o a destiempo.
  • Cuando pedimos con las piernas que vaya hacia adelante tiramos hacia atrás con las manos de las riendas parando al caballo– o incluso hacia arriba-.

No entro en otros detalles como en salir a la mano correcta o por qué el caballo corre más al trote, pero no galopa, o matizar el momento en el que es más eficaz la ayuda. Eso lo iremos perfeccionando después. Lo importante ahora es ir aumentando el número de trancos seguidos hasta que cojamos seguridad ,de forma  que podamos sacar el caballo adelante al galope, mantenernos estables y seguros en la silla.

 

Ayudas al galope

Espero dejaros un vídeo pronto, pero si tenéis alguna experiencia con el ejercicio, o dificultad específica para salir a galopar, lo podéis dejar en los comentarios.

Como siempre espero que os sirva.

Alberto       alberto@aulahipica.com

Técnico Deportivo en Hípica (TDH)

Profesor del equipo Jump-Off

© Aulahipica.com 2020

 

Aulahipica.com. Blog sobre equitación by Alberto OrdunaCC BY-NC 4.0

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2 Comentarios

  1. Ante todo, gracias por la página.
    Llevo varios meses montando ( tengo 55 años) y estoy empezando a galopar. Montamos en tanda unos 7 u 8, los niños con ponys. En ningún momento nos han puesto a cuerda, salimos desde el trote y, bajo mi punto de vista, de forma precipitada. Simplemente, el profe jalea al caballo y nosotros le metemos patadas. No me siento seguro porque me da la impresión de que va «muy rápido» ayer me puse tan rígido que aunque no tenía la sensación de que fuera a caerme, ni rebotaba, era incapaz de bajar las piernas, me quedé bloqueado en la posición de patadas.

    No sé si es normal porque no estoy acostumbrado a la velocidad o es que tengo mala postura cuando galopo.

    • Hola Arturo. Las sensaciones que me comentas son más comunes de lo que te pueda parecer. Cada alumno tiene una forma de aprender. Los mayores entendemos antes las instrucciones aunque luego nuestro cuerpo no las interprete a la primera, sin embargo para los niños resulta instintivo, aunque tardan más en aprender a hacerlo bien por falta de madurez física e intelectual. Galopar es algo que no sale a la primera, salvo con un buen «caballo profesor». El exceso de tensión es lo que detecto que te puede suceder. No pasa nada. Resulta de lo más normal. Para solventar ese exceso de tensión es para lo que me sirven todo este tipo de ejercicios a la cuerda. Con ellos vas cogiendo un mejor asiento y aprendes a no colgarte de las riendas, ya que no las llevas. También sirven como adaptación, es decir, aprendes a sentir el galope y a acompañar al caballo de una forma segura y controlada: primero tres trancos, al trote, ahora doy cinco, me paro me equilibro, vuelvo al trote, ahora media vuelta… El aprendizaje moderno y eficaz es así. Si el profesor detecta que el alumno no aprende «a la antigua» el profesor debería buscar una solución técnico-pedagógica para ti. Habla con él/ella, seguro que encontráis una solución. Cualquier avance me cuentas y lo comentamos. Un saludo.

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