Calentamiento a la cuerda

“De todas las artes, el arte ecuestre es lo que está más cerca del arte de vivir, porque todo lo que nos enseña es directamente aplicable a la vida misma”. Coronel Alois Podhajsky, Director de la Escuela Española de Equitación de Viena

Por qué hacer un calentamiento a la cuerda

Dentro de las muchas cosas que podemos hacer con nuestro caballo, aparte de lo más obvio que es subirnos en él, están los distintos trabajos pie a tierra. No siempre se les da el valor que realmente tienen como parte de un entrenamiento programado, variado y progresivo.

Siguiendo con esta serie de artículos, hoy vamos a tocar algo que todos los jinetes debemos de saber hacer, cómo es hacer un calentamiento del caballo desde pie a tierra. 

Trabajar a la cuerda con el caballo tiene muchas aplicaciones prácticas que nos pueden dar buenos resultados. Se me ocurre agruparlas en dos apartados:

  • Trabajar el  comportamiento del caballo. Es decir, educarle, por ejemplo en las siguientes áreas:
    • Ganarnos su respeto.
    • Entrenar su respuesta a la voz.
    • Enseñarle a ceder la grupa, y las espaldas
    • Enseñarle a desplazarse hacia atrás.
    • Enseñarle a desplazarse lateralmente.
    • Desensibilizarle ante estímulos externos.

seguro que se te ocurren muchas más...

  • Trabajo de educación física 
    • Para recuperación después de un periodo de inactividad.Dependiendo de la situación de partida podemos programar distintas sesiones pie a tierra - no solamente dando cuerda- que nos permitan volver a introducir al animal al trabajo diario de forma segura y progresiva. Teniendo en cuenta las condiciones de partida podremos utilizar algún elemento (ver los artículos sobre ayudas auxiliares) que nos permita focalizar el trabajo en aquello que queremos mejorar.Seguiremos estos mismos principios en el caso de estar en alguna fase de recuperación tras una lesión. Esta situación requiere el trabajo en equipo del veterinario, el técnico deportivo preparador del caballo, su jinete, el herrador, el fisio,y el resto de actores involucrados en el cuidado del equino si queremos ser eficaces en la correcta recuperación del animal para la práctica deportiva.
    • Sesión de calentamiento antes de montar.
    • Desfogue. No debe confundirse el calentamiento con el trabajo del caballo fuerte, o que lleva tiempo sin trabajarse , y que tiene por finalidad el permitir que el animal se exprese sin poner en peligro al jinete. Esto lo trataremos en otro artículo.

Vamos a ver cómo programo una sesión típica de calentamiento general del caballo, como parte de una sesión completa de trabajo.

Alguna consideración sobre el equipo utilizado.

El equipo estándar para dar cuerda es:

-Una pista adecuada. Como "ideal"  se suele usar pista circular de 18-20 metros, pero se puede hacer en cualquier otro lugar donde el firme sea adecuado. Ten en cuenta que las pistas de trabajo no se suelen usar para este trabajo ya que sufren bastante por el desgaste.

-Un ramal de dar cuerda. Verás las más comunes (y económicas) que son planas de algodón y que pesan poco como la que te pongo en este enlace, aunque yo no la suelo usar.

-Una cabezada de dar cuerda.

-Una tralla


ESTE NO ES UN ARTÍCULO SOBRE CÓMO DAR CUERDA, SI NO SOBRE CÓMO HACER UN CALENTAMIENTO.

Así que asumo que ya sabemos cómo colocarnos, mantener el caballo a distancia, hacer cambios de sentido etcétera. Si surge alguna duda déjalo en los comentarios y haré otro video sobre esto.


Bueno pues en el vídeo no uso nada de esto...😁. También la colocación y uso de la tralla de doma natural  que uso (stick) es diferente que la del método clásico, pero ya digo que no se trata de enseñar a dar cuerda, si no de programar un calentamiento.

Qué uso yo y por qué.

Para ello utilizo una pista ovalada, como veréis en el vídeo. Desplazar el caballo continuamente en círculos no es lo más adecuado para el animal. Recuerda que el caballo nació para correr recto y hacia adelante, con lo que este movimiento continuamente en círculo sin desplazarse puede mejorarse introduciendo ciertos desplazamientos en la pista, como veremos más adelante. Si no dispones de una pista abierta o de este tipo y tienes que hacerlo en el tradicional círculo de dar cuerda acuérdate de introducir cambios de dirección y descansos más a menudo. La pista, para que os hagáis una idea, tiene unos 20 metros de ancho por 50 de largo. En todo caso el círculo de trabajo debería ser de entre 18 y 20 metros de diámetro, para un caballo estándar.

El caballo lleva una jáquima, que es un tipo de cabezada clásica ahora utilizada como equipo de “doma natural” por parecer más liviana que las que llevan bocado. La jaquima usada está hecha a medida del caballo , con un tipo de cordaje especial que no provoca abrasiones. ( Un día de estos os hago un vídeo de cómo se construye una jáquima). El control del caballo se realiza por el enganche bajo la muserola. Si hago otro tipo de trabajo, con elementos auxiliares si que uso una cabezada normal, modificada para trabajo a la cuerda, con un filete simple pero utilizando la anilla de la parte más alta de la muserola para evitar malas experiencias en la boca.

Jáquima de nudos

La cuerda también es personalizada, está hecha a medida de la pista y con el mismo tipo de cordaje que no provoca abrasiones, ni se deforma, y resiste el agua y la suciedad. Tiene una longitud de 9,5 metros, lo que me da más que suficiente para su uso en esta pista y no tengo sobrante molestando.

En lugar de tralla uso un stick de doma natural como el que puedes encontrar en este enlace.

Nota: los enlaces son de tipo informativos y no tienen ningún interés comercial por mi parte.

 

La sesión de calentamiento.

El objetivo de la sesión es que el caballo se adapte física y psicológicamente al trabajo. Esto es lo que conocemos por calentamiento, y para ello aprovechamos el trabajo sin montura ni ningún otro elemento para que el caballo se pueda mover sin restricciones.

Al empezar la sesión debemos dejar al caballo que se mueva libremente de forma natural. Dependiendo del carácter y situación del animal podemos déjale que se mueva libre (sin la acción de la cuerda) o acompañarle por la pista al paso para que vaya asimilando que toca moverse.

No tendría sentido sacar al pobre animal del box, en el que posiblemente lleva 23 horas, y ponerle a trotar a rítmo inmediatamente. Es perfecto, incluso deseable, que en estos primeros minutos de acondicionamiento libre, nuestro amigo decida tumbarse en el suelo y retozar un poco. Es una forma magnífica de estirarse y de desbloquear articulaciones y dorso.

 

TIP Eso si, una vez finalizada esta primera fase ya no vamos a permitir que el animal se pare y se tumbe a voluntad…(saben éstos bichos lo que no está en los escritos ;-), y lo pueden usar de estrategia para dejar de trabajar).

 

 

 

Una vez cumplimentada esta fase, que aprovecharemos para observar al animal y hacernos una idea de su predisposición, estado de ánimo, fuerza… iniciamos la parte principal de la sesión. Vamos a realizar círculos a un lado y a otro a los tres aires, siempre a intervalos regulares para compensar.

Empezamos al paso. No solemos apreciar la importancia de comenzar a trabajar al paso siempre, pero realmente es fundamental. Dejamos que los primeros círculos sean naturales, lo que quiera un poco el animal. Aquí solo buscamos que poco a poco vaya adquiriendo el ritmo adecuado. Buscamos un buen perfil : cabeza baja y relajada, con el morro a la altura del carpo.


 

 

 ¿Sabías que? El carpo es lo que se parece anatómicamente a nuestra rodilla, aunque en realidad es equivalente a la articulación de nuestra muñeca.

 

 

 


Una vez completado un tramo a una mano cambiamos de mano y exigimos un poco más de rítmo. Tenemos que asegurarnos de que hemos completado el mismo recorrido a cada mano y que hemos conseguido que el caballo lo haga con la cadencia adecuada.

Una pequeña pausa de unos segundos, incluso un pequeño premio o una caricia son bienvenidos en cada cambio de ejercicio.

Empezaremos entonces al trote hacia la mano que toque. El mismo procedimiento: iremos recorriendo toda la pista y aumentando progresivamente el ritmo hasta alcanzar el adecuado trote de trabajo. Normalmente esta parte de trote será la que dispondrá al caballo para aumentar la intensidad. Acuérdate de cambiar de mano.

Terminamos de calentar cambiando de aire al galope. En este aire es en el que realmente el caballo emplea toda su estructura articular y muscular, por lo que es el más interesante para finalizar el calentamiento. Sin embargo no debemos abusar en cuanto al tiempo que le dediquemos ya que el caballo está diseñado para galopar hacia adelante y no en círculos, por lo que le resulta un ejercicio que estresa mucho a nivel de las articulaciones. Progresivamente haremos que el caballo tome un ritmo adecuado de trabajo. Aquí no merece la pena excederse, por lo que ya he dicho.

 

En todo el ejercicio aprovecharemos toda la pista. Comenzamos por un lado y nos vamos desplazando nosotros por la línea central cada vuelta para evitar que el caballo esté contínuamente dando vueltas en el mismo sitio. De esta manera incorporamos también pequeños tramos rectos que el animal agradece.

Vemos en rojo el recorrido que va dibujando el caballo y en amarillo el desplazamiento que vamos realizando nosotros por toda la pista.


La duración de esta sesión tenemos aproximadamente 10 minutos de paso 10 de trote y 5-7 de galope finalizando por un periodo de 2-3 minutos de descanso antes de empezar la sesión principal. Si el trabajo de hoy es montado, este será el tiempo que me ocupe equipar el caballo. Una sesión de calentamiento no debería durar más de 15-20 minutos, sobre todo a la cuerda. De esta manera, al iniciar el trabajo montado el caballo ya se encuentra predispuesto al trabajo y no tengo que alargar mucho la fase de ir al paso montado de nuevo.

La intensidad de la sesión viene condicionada por el estado del caballo, el trabajo a realizar después y el momento de la temporada. Al principio incorporaremos mucho paso, una parte principal de trote y poco galope. Conforme avancemos en el nivel de sesiones usaremos el paso y el trote para el calentamiento general, esto es: aumento de rítmo cardíaco, de temperatura muscular, y lubricación articular y el resto del tiempo para el galope.

Ten en cuenta que no ganamos gran cosa más allá de los 10 minutos galopando a la cuerda. Si nos pasamos el caballo se fuerza en vano, incrementamos el riesgo de lesiones y el animal puede perder el interés en el trabajo.

¿Cómo se si el caballo está listo?

Vamos a observar unas señales características. El caballo va a empezar a sudar. Aunque va a depender de la temperatura del ambiente, el caballo debería terminar el ejercicio empezando a sudar un poco en cuello y espaldas. Si lo hace muy pronto suele ser síntoma de que no está en forma. Veremos también como se hacen más visibles los vasos sanguíneos en las extremidades principalmente. Los orificios de la nariz se ensanchan y respira rítmicamente pero con facilidad.

Atentos a las señales que nos indican que hay un problema: Gesto de la boca, labios apretados, sobresaliendo el superior o boca abierta, movimientos de la cabeza en sincronía con las manos, (señal de algun tipo de molestia o cojera en manos), arrastrar manos y pies...

 

No olvidemos que se trata simplemente de una sesión de calentamiento antes de un entrenamiento o de una competición.

 

Vamos con el vídeo. Vamos a ver tres tomas simultáneas en este vídeo. Una general de toda la pista desde fuera, arriba a la izquierda lo que veo yo desde otra cámara y en la parte superior derecha una vista desde arriba para ver mejor los desplazamientos.

Para no hacerlo muy largo he puesto algún tramo al doble de velocidad.

Espero vuestros comentarios aqui, en instagram @aulahipica o en el canal de youtube de aulahipica.com.

Calentamiento general del caballo a la cuerda

Resumiendo

 

  • La sesión de calentamiento pretende adecuar el caballo física y mentalmente al trabajo.
  • Debemos dejar que el caballo se habitúe a la pista y que se estire antes de empezar.
  • Iremos aumentando ritmo de forma progresiva en cada aire.
  • Una pausa y un premio estimula al caballo a trabajar mejor.
  • No excederse ni en tiempos ni en ritmos.
  • Buscar las señales que indican que el caballo está listo.

 

Como siempre espero que os sirva.

Alberto       alberto@aulahipica.com

Técnico Deportivo en Hípica (TDH)

Profesor del equipo Jump-Off

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