“Si se logra que el caballo tome el paso que él adoptaría a su voluntad cuando despliega su belleza, aparecerá alegre y magnífico, orgulloso y feliz de haber sido montado”. (Jenofonte)
Como vimos en el post inicial que sirve de índice a esta serie de artículos sobre las ayudas, las piernas ejercen una acción directa sobre los pies del caballo, es decir, sobre el motor que le impulsa. Vamos a intentar ver cómo funcionan.
Las piernas actúan, resisten o ceden para provocar, oponerse o autorizar un movimiento o un aire.
Pueden actuar a la vez o de forma aislada. Para que sean efectivas y discretas las piernas debe colocarse envolviendo al caballo.
Hay que considerar varios factores que influyen en las ayudas de las piernas, por lo tanto, debemos saber:
- Para qué queremos la ayuda: no será igual para alargar que para cambiar de aire, o para indicar un movimiento lateral.
- Cómo se aplica la ayuda que será diferente dependiendo del aire al que vayamos, de la mano hacia la que nos movemos, también el caballo reaccionará diferente dependiendo dónde le apliquemos la pierna…etcétera
- Cuándo se aplica (timing). Hay que conocer el momento exacto en el que la aplicación de la ayuda provocará el movimiento deseado.
- Cuales son los mecanismos de refuerzo o de graduación en la aplicación, es decir los distintos niveles de intensidad.
Ejemplo:
La forma de aplicar la ayuda correctamente para pedir un poco más de actividad al paso (esto sería el qué queremos): Aplicaremos la pantorrilla tensando brevemente los músculos, pero sin dar patadas (cómo), en el momento en el que el pie que va a impulsar el caballo hacia adelante está todavía en el aire (cuándo). Si el caballo no responde o no entiende lo que le pedimos dejaremos un par de segundos y aplicaremos la misma ayuda con más fuerza (graduación), esperamos dos segundos la respuesta, si no la hay, volvemos a incrementar la fuerza con una pequeña “patada”.
Si tenemos claro que le estamos pidiendo al caballo aplicaremos la ayuda correcta en el sitio preciso. La ayuda de la pierna irá normalmente en combinación con la aplicación de otras ayudas -riendas, asiento…- para obtener un efecto concreto, pero en este caso nos centramos en las piernas para saber que efecto tienen. Lo vemos en los dibujos con un ejemplo:
En el dibujo de la izquierda vemos que aplicamos las dos piernas de forma simétrica y en la cincha. Esto activa los posteriores luego el caballo avanza.
En el dibujo de la derecha vemos que la pierna izquierda se retrasa ligeramente, mientras que la derecha actúa en la cincha activando el pie de ese lado y favoreciendo que el caballo se incurve sobre esa pierna. Actúan además otras ayudas como las riendas que le indican al caballo el giro, pero ahora nos centramos en las piernas.
El timing es el momento justo en el que se debe aplicar la ayuda. Este generará respuestas diferentes. Me explico. Cada una de las piernas del jinete ejerce influencia en los pies del caballo: la pierna izquierda sobre el píe izquierdo del caballo y viceversa.
Vamos a imaginar que vamos al paso:

El pie izquierdo del caballo está en el suelo y en ese momento aplico la pierna izquierda. El caballo reaccionará impulsando mas fuerte con ese pie con lo que saldré con más fuerza y velocidad hacia adelante, por lo que el caballo andará más rápido.

Mismo caso, pero el pie izquierdo del caballo está en el aire. Al contrario que en el ejemplo anterior, el pie no está en contacto con el suelo por lo que no puede empujar. Aplico la pierna izquierda en este preciso instante y el caballo lo que hará esta vez será agrandar el paso abarcando mas terreno. Lo que conseguiré será mas amplitud en el tranco pero no más fuerza . El caballo avanzará más con cada paso, pero no necesariamente más rápido.
Sucede lo mismo con cada una de las acciones que le pidamos al caballo. Lo iremos viendo en cada explicación en próximos artículos
- TIP ¿Te ha pasado alguna vez que por mucha presión que aplicaras a las piernas no obtenías el resultado que pensabas? Puede que, usando la ayuda correcta, no lo hacías en el momento adecuado. Pídele ayuda a tu profesor o a un compañero que, desde el suelo, te ayude a saber cuando es el momento justo.
- TIP: En cuanto el caballo responda tenemos que dejar de ejercer presión. Será nuestra forma de que entienda que eso es lo que queríamos y premiarle.
ERRORES COMUNES : No debemos aplicar el asiento como refuerzo cuando el caballo no entiende nuestra pierna, ni tirar de las riendas a la vez, ni agarrar o presionar con los muslos o las rodillas..., simplemente mantén el cuerpo quieto en una buena postura y aplica gradualmente la ayuda.

Como siempre espero que os sirva.
Alberto alberto@aulahipica.com
Técnico Deportivo en Hípica (TDH)
Profesor del equipo Jump-Off
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